¡Activate! Combatí el sedentarismo

El sedentarismo es un mal de la sociedad actual, más riesgoso de lo que se piensa. La buena noticia es que, con pequeños cambios en tu rutina, podés evitarlo. Lee la nota y empezá hoy.

Al  hábito caracterizado por la escasa o nula actividad física en la vida cotidiana, se define como sedentarismo. Y su principal consecuencia es que pone al organismo en un estado de vulnerabilidad que lo hace blanco fácil para diversas enfermedades.

El riesgo de convertirse en sedentario ha ido creciendo con los avances de la tecnificación, claros ejemplos son el ascensor, la omnipresencia de la TV, computadora y los juegos de video. Y sobre esto recae la alarmante aparición del sedentarismo a muy tempranas edades.

Las consecuencias de ese "ahorro" de movimiento y esfuerzo se concretan especialmente en un insuficiente "gasto" de las sustancias grasas que se ingieren y que se van almacenando. El aumento de esta acumulación perjudica el funcionamiento normal del organismo.

En este cuadro, a la lista de males  puede sumarse el aumento de colesterol, que contribuye al depósito de grasa en los conductos venosos, afectando la normal circulación sanguínea y, principalmente, al corazón. De la misma manera sufren los huesos, que se tornan susceptibles a la osteoporosis.

En síntesis, el sedentarismo disminuye la capacidad física, quien por su profesión o trabajo realiza una vida sedentaria, tiene que proponerse compensar. Para empezar, estos son algunos cambios en el estilo de vida que pueden provocar mejorías:

  1. Caminá más

Evitá cualquier otro medio, si estás a unas cuadras se puede caminar. Hacelo cada vez que tengas la oportunidad.

  1. + escaleras - ascensor

Usá las escaleras, te ayudan a consumir dos veces más calorías que caminar. Además  es un ejercicio de tipo cardiovascular, que beneficia al corazón y los vasos sanguíneos.

  1. Movete en el trabajo

La oficina es el lugar donde pasamos la mayor parte del día. Dos minutos, cada hora, de ejercicios sencillos y estiramientos, reduce las molestias y despeja la mente.

  1. Parate y da unos pasos

Mientras conversás por teléfono, parate y da unos pasos. Si hablás una hora y mientras tanto caminás podés gastar un promedio de 70 calorías en ese período.

  1. Jugá con tus hijos

Convertí la actividad física en un componente esencial de tu vida familiar, así se promueven hábitos saludables.

  1. Bailá

Además de ser divertido y relajante, el baile en general está indicado para toda clase de personas. Es una actividad perfecta para los que no les gustan los gimnasios o la práctica del deporte.

  1. Usá la bicicleta

Pedalear, además de una moda ecológica, es una buena actividad física y la mejor opción de transporte.

Fuente: vidaysalud.com; lanacion.com