Antioxidantes y cuidados de la piel

Conocé en qué pueden ayudarte los antioxidantes y por qué son importantes para la salud de la piel. Descubrí cómo cuidarte de una forma natural.

Un antioxidante es una molécula capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas. La oxidación es una reacción química de transferencia de electrones, de una sustancia a un agente oxidante. Las reacciones de oxidación pueden producir radicales libres, que comienzan con reacciones en cadena que dañan las células.
Debemos mencionar qué lo producen a los radicales: factores ambientales, luz ultravioleta, el humo de cigarrillo, radiaciones gamma y reacciones químicas en cadena.

Para entender como los antioxidantes trabajan y ayudan a la piel, es importante saber que uno de los mayores problemas que causa el foto-envejecimiento, es la exposición solar en un entorno urbano. Este asalto diario incontrolable para nosotros daña la piel profundamente, especialmente si nos exponemos a ellos sin protección solar.

A corto y largo plazo, este impacto conlleva a que se manifiesten distintos signos del envejecimiento como: piel flácida, arrugas, tono desigual de la piel u opaco, sequedad, sensibilidad, rojez, y una multitud de problemas difíciles de tratar. Pero si no se hace nada al respecto, las defensas naturales de la piel continuarán siendo atacadas. Los antioxidantes ayudan a que la piel se defienda mejor del implacable ataque diario. Además, estabilizan y luchan contra todos los daños medioambientales, para que no causen estragos en la piel.

La dieta es la principal fuente de antioxidantes, los que se encuentran principalmente en: olivo, ajo, arroz integral, café, coliflor, brócoli, berenjena, jengibre, perejil, cebolla, cítricos, semolina, tomates, aceite de semilla de la vid, té, romero, entre otras muchas sustancias

Entre distintos agentes antioxidantes podemos mencionar:

Carotenoides y Vitamina A

Los carotenoides están entre los pigmentos naturales más comunes y han sido caracterizados hasta ahora, más de 600 compuestos diferentes. Los carotenoides son responsables de muchos de los colores rojos, amarillos y naranja de las hojas, frutas y flores de los vegetales, así como también por el color de algunos insectos, aves, peces y crustáceos. Solamente pueden ser sintetizados por plantas, hongos, bacterias y algas, sin embargo, muchos animales los incorporan a través de la dieta. Dos carotenoides dietarios importantes son el licopeno y el β-caroteno.
β Caroteno: posee una intensa acción antioxidante (en verduras y frutas amarillas y anaranjadas y verduras verdes oscuras).
α Caroteno: tiene una actividad provitamínica más débil  (en la zanahoria).
β Ciproxantina: posee actividad provitamínica (frutos cítricos).
Luteína: potente antioxidante, no posee actividad provitamínica (hojas de los vegetales verdes).
Licopeno: posee actividad antioxidante pero no provitamínica (tomate).
Recientemente, se han descubierto en algunos alimentos otros antioxidantes no nutrientes, tales como: Isoflavonas en los frijoles, Bioflavonoides en los cítricos, Quercetina en la cebolla, Polifenoles en las aceitunas.

Beta Carotenos

Es un antioxidante natural muy eficaz, independientemente de su actividad vitamínica. Es un precursor de la vitamina A. El consumo excesivo de B-caroteno puede producir una coloración amarillenta de la piel, la que desaparece si se reduce o suprime el consumo.
Fuentes principales del B-caroteno: vegetales de intenso color amarillo. Frutas: naranja, mandarinas, melocotón, mango. Hortalizas como: zanahoria, calabaza, espárragos y fuentes animales como: huevo, lácteos, hígado, riñón y el aceite de hígado de bacalao.
Funciones antioxidantes: elimina los radicales libres. Rompe la cadena de oxidación.

¿Cómo cuidarnos?

  • Una nutrición variada y balanceada es efectiva para la prevención de diversos efectos del ambiente.
  • Los radicales libres no son culpables de todas las enfermedades humanas.
  • Los AO no constituyen la panacea universal.
  • Los AO vía oral en la actualidad, se pueden utilizar como terapia complementaria; son ampliamente utilizados en suplementos dietéticos, con el objetivo de mantener la salud y la prevención de enfermedades.
  • Los AO tópicos pueden ser coadyuvantes de la fotoprotección y del tratamiento del envejecimiento cutáneo.

Por último, destacar que este órgano tan extenso como es la piel, necesita de la armonía y equilibrio de nuestros alimentos, de una ingesta adecuada de agua, de la  educación y protección frente a las radiaciones ultravioletas, la relación con un ambiente saludable, con actividades físicas, todo en una conjunción entre el cuerpo, la mente y el alma.

Fuentes: Revista argentina de dermatología, rad-online.org.ar; international-cosmetic.com