Claves para cuidar la salud tiroidea e inmunitaria

La salud de la glándula tiroides es clave para lograr un equilibrio interno en el organismo y evitar la aparición de enfermedades.

La salud tiroidea se relaciona con el sistema inmunitario de una forma muy importante. Cuando  no funciona correctamente, el sistema inmunitario, entre otros, se ve afectado. De hecho, muchos pacientes con hipotiroidismo padecen lo que se conoce como “tiroiditis autoinmune”, una afección en la que los anticuerpos atacan a la glándula tiroides.

Así como es sumamente importante establecer revisiones periódicas con el médico para estar atento ante cualquier síntoma y realizar las mediciones indicadas para el control de la tiroides, también es importante atender al sistema inmunitario en relación a esta glándula.

Los siguientes son algunos hábitos saludables que contribuyen a fortalecer el sistema inmunitario al tiempo que cuidan la salud de la glándula tiroides:

  1. Consumir jugos naturales

Una forma adecuada de ayudar a mantener el equilibrio de la tiroides y además elevar las defensas, es tomar jugos frescos que incluyan frutas y vegetales. Esto estará también contribuyendo con la salud de una de las glándulas más importantes relacionadas con la salud tiroidea y el sistema inmunitario, se llama Timo y cualquier desequilibrio en su función ocasiona muchos problemas.

El Timo es muy sensible al estrés, por lo tanto, vale la pena consumir alimentos ricos en antioxidantes que permitan depurar toxinas y equilibrar el nivel de cortisol en sangre. Esta glándula se nutre con sales minerales de frutas y verduras frescas, no cocidas, como por ejemplo manzana verde, apio, espinaca y zanahoria entre otras.

  1. Incluir nutrientes esenciales a la dieta diaria

Para potenciar el equilibrio de la tiroides en el día a día y de modo general, es recomendable incluir en la dieta estos nutrientes:

  • Selenio, presente en los mariscos.
  • Yodo, presente en las algas.
  • Vitamina D.
  • Cinc (al menos unos 10 mg al día).
  1. Practicar ejercicio moderado

Para cuidar las defensas y la salud de la tiroides es recomendable practicar un ejercicio moderado, que no canse. Algo tan sencillo como caminar media hora al día puede hacer mucho por la salud general.

La práctica de ejercicios intensos, en cambio, provoca sudoración en exceso y eso hace que el sistema inmunitario se debilite. Por esta razón es necesaria la vigilancia médica para mantenerse dentro de los límites saludables.

  1. Protegerse de los agentes tóxicos cotidianos

No es fácil protegerse de la contaminación y de todos los elementos del ambiente que enferman y debilitan al cuerpo. No obstante, existen pautas muy sencillas que pueden ayudar en el día a día:

  • Al hacer ejercicio, evitar hacerlo en zonas cercanas a rutas, avenidas o núcleos muy urbanos. La mejor elección es hacerlo en un parque, la playa o cualquier escenario natural que permita respirar aire fresco durante la actividad.
  • Lavar cada alimento que se vaya a consumir. Cuidar de que sean lo más naturales posible. Evitar los platos preparados o procesados y las bebidas azucaradas con muchos conservantes.
  • Tomar medidas de higiene básicas como lavarse las manos o utilizar alcohol en gel, principalmente cuando se usan o manipulan elementos que se encuentran en lugares públicos o donde se acumulan muchas bacterias (barandas de escaleras, carritos del supermercado, baños).
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura que puedan debilitar las defensas.
  1. Cuidar el bienestar emocional

Tanto la tiroides como el sistema inmunitario son muy sensibles al estrés, la angustia y la ansiedad cotidianos, provocando alteraciones a nivel orgánico. Para mantener la armonía y el bienestar emocional, es necesario organizar una escala de prioridades en el día a día y dejar un par de horas para uno mismo, ya sea para descansar, pensar o dedicarse a cualquier actividad que se disfrute.

Dentro de los productos recomendados para mantener la salud de la glándula tiroides, encontramos el Fucus con L-Carnitina. El Fucus es un alga marina usada como alimento desde tiempos inmemoriales, y las investigaciones científicas modernas han confirmado que gracias a su alta concentración de iodo e ioduros orgánicos, es factible de contribuir al tratamiento de diversas afecciones, pero en especial las relacionadas a la disfunción de la glándula tiroidea.

Es necesario tener en cuenta que todas estas recomendaciones podrán aplicarse de distinta manera en caso de que se padezca hipotiroidismo o hipertiroidismo, y siempre deben seguirse los consejos del médico.

 

Fuentes: mejorconsalud.com