Cómo llegar al verano con una piel bronceada y saludable

Con la primavera se inicia un nuevo ciclo de cambios y para no desesperar a la hora de despojarse de los abrigos, algunos consejos y recomendaciones pueden ayudar para sentirse más a gusto con el cuerpo.

En esta época, cuando se acercan las fechas especiales y las planificaciones de vacaciones, viajes y salidas, es también cuando las preocupaciones por mostrar el cuerpo comienzan a aflorar. Y aunque no hay soluciones inmediatas, las rutinas de salud y algunos pocos cambios de hábitos que despabilen al organismo del letárgico invierno, pueden hacer una gran diferencia.

La piel es la más expuesta y es necesario prepararla y nutrirla para que se vea bien. Con el aumento progresivo de las temperaturas tiende a resecarse un poco más de lo normal. También la palidez que el invierno oculta, el exceso de grasitud o la firmeza, son algunas cuestiones que hacen que se vea afectada; por suerte, hay soluciones.

Recursos imprescindibles

Para llegar mejor al verano, es aconsejable empezar a dar color y tersura a la piel durante la primavera. Los suplementos pueden resultar de gran ayuda, tal es el caso de la Línea Geneo de Natufarma.

Gracias a su exclusiva fórmula, que logra combinar elementos naturales como el caroteno, licopeno y colágeno, Geneo Solar produce efectos que pueden verse a simple vista, siempre que se complemente con breves exposiciones al sol.

La dermis constituye la base de la piel y su principal componente es el colágeno, que le da elasticidad y flexibilidad. Gracias a él se facilita la asimilación de aminoácidos esenciales como lo son la glicina, prolina e hidroxiprolina, que logran que la piel esté suave y tersa.

El aporte de caroteno de Geneo Solar, facilita la pigmentación otorgándole a la piel un color más saludable ya que acelera y promueve el bronceado naturalmente. El otro componente esencial es el Licopeno. Se trata de un antioxidante que logra generar sinergia con el caroteno, contribuyendo a mantener la piel en buen estado de salud, lo que se traduce en belleza a la vez que evita el enrojecimiento y los efectos dañinos de los rayos ultravioletas, previene la formación de arrugas y el foto-envejecimiento.

Una piel saludable

Además de todo lo que se pueda consumir, los resultados serán más beneficiosos haciendo pequeños cambios cotidianos. El agotamiento, la falta de sueño, el estrés, el alcohol, la comida chatarra, el cigarrillo, entre otros, son factores que influyen negativamente en la salud de la piel. Lo que hay que hacer, antes que nada, es bajar el ritmo y evitar lo que le hace mal al organismo.

Descansar: es importante para que la piel luzca radiante, se recomienda dormir entre 7 y 8 horas diarias y evitar el estrés.

Limpieza: lavar la piel más expuesta del cuerpo todas las mañanas y noches para remover impurezas y permitir que respire mejor.

Protección: todos los productos que se apliquen a la piel deberán ser testeados para que no generen ninguna reacción adversa. Se recomienda usar cremas hidratantes anti-edad y con protección UV todos los días.