¿Cómo saber si nuestra alimentación es la correcta?

Cuando la alimentación es insuficiente para cubrir las necesidades del organismo, el cuerpo comienza a manifestarlo y envía sus señales.

Si no se consumen suficientes frutas y verduras es posible que el sistema inmunitario se resienta, por lo que el cuerpo se enfermará con mayor facilidad y estará cansado desde la primera hora de la mañana. Estos son síntomas de que el organismo no está recibiendo los nutrientes que necesita para mantenerse saludable.

Consumir suficientes vegetales diarios para cubrir las necesidades nutricionales del cuerpo, es algo esencial para el bienestar tanto físico como mental, ya que la salud interior se nota por fuera. Algo que se debe tener en cuenta es que gran parte de las personas no llega al mínimo de 5 piezas de fruta y verdura al día que recomiendan los nutricionistas. Es más, según un estudio llevado a cabo en el University College of London (Reino Unido), para evitar enfermedades cardíacas se deberían consumir 7 porciones de verduras y frutas al día.

Es necesario tener en claro que para mantener una dieta saludable, ésta debe ser lo más variada posible. No hay que limitarse sólo a consumir vegetales descuidando al resto de los alimentos como los hidratos de carbono o las proteínas. En caso de veganos y vegetarianos, se deben elegir bien los alimentos para no sufrir ninguna carencia.

Las claves

  • Defensas débiles: es el síntoma más evidente ante el error de no consumir suficientes vegetales. El sistema inmunitario deja de recibir los nutrientes necesarios para hacer frente a múltiples enfermedades.

Con jugos naturales, no envasados, se obtiene vitamina C, cuyo déficit acarrea dificultades en la reparación de tejidos y mantenimiento de cartílagos, huesos y dientes, y la asimilación del hierro. Las zanahorias, tomates y alcauciles son ricos en antioxidantes y muy necesarios para cuidar de la salud de las células y tejidos. Además, los vegetales también son ricos en micronutrientes como el cinc, magnesio y el selenio, imprescindibles para la salud del sistema inmunitario.

  • Dificultades cardíacas: el bajo consumo de verduras trae como consecuencia una disminución en los niveles de potasio, indispensable para cuidar el corazón.

Además, los vegetales aportan fibra, y ésta no sólo es necesaria para combatir el estreñimiento, sino que también ayuda a regular el colesterol malo y a prevenir la aterosclerosis.

  • Hígado resentido: es muy importante que pueda depurarse y desintoxicarse, para eso necesita de un aporte constante de minerales y vitaminas procedentes de las verduras frescas.

De lo contrario, se manifestará con digestiones más pesadas, sensación de hinchazón y dolor abdominal, retención de líquidos, calambres, cansancio matinal y hasta mal sabor en la boca por las mañanas. Los vegetales que más contribuyen a la salud hepática son los alcauciles, brócoli, remolacha y espinacas.

Para tener en cuenta

  • Es mejor consumir las verduras y frutas enteras, no procesadas (ni licuadas ni en cremas por ejemplo, tampoco enlatadas).
  • En caso de que un organismo en particular no digiera bien las verduras frescas es posible prepararlas al vapor, considerando que el punto de cocción influirá en la conservación de sus propiedades.
  • Si las verduras y frutas son orgánicas es más seguro que, a diferencia de las de supermercado, no hayan pasado por métodos de producción y conservación por los que puedan perder sus propiedades.
  • Limpiar muy bien las verduras y frutas antes de consumirlas.
  • Consumir vegetales sirve de ejemplo a los niños, es muy importante promoverles una alimentación sana donde no falten nunca las verduras frescas.

Polivitamínico

Cuando de nutrición se trata, los complementos naturales pueden ser de gran ayuda si se es consciente de que no se alcanzan a consumir la dosis necesarias y recomendadas por los especialistas. La LEVADURA DE CERVEZA, por ejemplo, es conocida como un multivitamínico tradicional y fuente natural para cubrir las demandas de vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos esenciales del organismo. Contribuye también en los esfuerzos por mejorar la flora intestinal, los procesos digestivos y metabólicos.

 Fuente: vidasanaweb.com.ar