Consejos para recuperar y mantener la salud de tu piel

Los hábitos diarios son determinantes para la salud de la piel, no sólo por aquellos agentes que la dañan, sino también por las rutinas para cuidarla.

Muchas veces el estrés, la polución y los malos hábitos debilitan nuestra piel. La buena noticia es que sí es posible tener una piel sana y libre de imperfecciones. Para ello debe seguirse una rutina pero de las saludables.

No todas las pieles son iguales. Hay pieles secas, mixtas o grasas. ¿Cuál es la tuya? Es muy importante ya que así será posible tratarla en función de sus particularidades, para poder usar también productos adecuados para ella. Hay que cuidarla, aplicar tratamientos de limpieza eventualmente, pero  nunca dejar de hidratar tu piel con crema humectante.

Es muy importante también protegerla del sol y los rayos nocivos, ya que si bien puede gustarte lucir bronceada, hay que tener mucho cuidado. Y sobre todo seguir indicaciones puntuales para protegerla.

El estrés es otro de los factores nocivos para tu piel, aunque también lo es para el organismo en general. En la piel comienzan a notarse los primeros síntomas y la mayoría de las veces cuesta asociar los síntomas.

Éstos deben ser hábitos de tu rutina diaria:

  1. Lávate el rostro dos veces al día con agua fría, preferentemente, o tibia. No utilices jabones para el cuerpo.
  2. Mantené tu pelo limpio, ya que el roce con el rostro puede deteriorar su salud o producir acné.
  3. ¡Alejá las manos de tu cara! Tienen muchas bacterias y polución. No te toques sino es cuando puedas lavar tus manos adecuadamente.
  4. Comé sano: las toxinas del azúcar, grasa y comida rápida, van directamente a reflejarse en la piel del rostro. La comida saludable no sólo mantiene la piel limpia sino todo el cuerpo, y es un consejo que puede seguirse para toda la familia.
  5. Tené cuidado con el maquillaje, que sea de buena calidad y no graso. Y claro, siempre quítalo antes de dormir para que la piel descanse y respire.
  6. Cuidá tus labios con hidratantes cada vez que lo necesites, sobre todo en invierno que es cuando tienden a deshidratarse y descamarse.

Rutina diaria y natural

Además de tener en cuenta todos estos consejos, también considerá aquellos hábitos que le afectan como:

Alimentación desequilibrada, rica en grasas perjudiciales, azúcares, harinas y lácteos.

Beber poca agua.

  • Exposición excesiva al sol.
  • Tabaquismo.
  • Falta de una rutina de hidratación a nivel externo.
  • Productos cosméticos inadecuados.
  • Envejecimiento.
  • Cambios hormonales.

Por más rutinas que incorpores  cosméticos y cuidados, si no dejás estos malos hábitos para tu cuerpo todo será en vano o no se lograrán resultados en la medida esperada. Para una piel saludable debemos cuidarla tanto por fuera como por dentro. El agua, la alimentación y con lo que nutrimos nuestro cuerpo es fundamental para un condicionamiento general.

Es muy importante el agua para mantener la hidratación, y para eso debés consumir al menos 2 litros diarios. Un vaso en ayunas y el resto fuera de las comidas, para un efecto positivo. También puede complementarse con lociones o aceites.

Incorporá a las comidas las grasas saludables, que son las que contienen ácidos grasos esenciales, ya que ellos nutren, dan brillo y suavidad a la piel. Te recomendamos: aceites crudos no cocinados, frutos secos, semillas de lino y de chía, palta, yema de huevo y pescado azul.

Otra opción natural y saludable es la línea Geneo, que además de aportar nutrientes que contribuyen a la buena salud de tu piel, tiene otros componentes. Gracias a su aporte de Colágeno y coenzima Q-10, acompaña este proceso saludable aportando vitalidad. También protegiendo a la piel de las agresiones externas y retarda su envejecimiento.

 Fuente: mejorconsalud.com; genial.guru