Lo que no se debe hacer después del ejercicio físico

Después del entrenamiento es importante que el cuerpo se recupere de una manera adecuada, y es por eso que hay cosas que deben evitarse.

Así como se prepara al cuerpo antes de realizar ejercicio, en prácticas como calentar los músculos o evitar cierto tipo de alimentos, los hábitos después de entrenar son importantes para lograr resultados y mantener un buen estado de salud.

Los tiempos de recuperación muscular dependen de la edad, sexo, dieta, cantidad de sueño, experiencia de entrenamiento y tipo de ejercicio. La recuperación inadecuada disminuye el rendimiento y eleva la vulnerabilidad a las lesiones.

Estos son 5 consejos sobre lo que No se debe hacer una vez terminado el entrenamiento, todos ellos fueron conclusiones de investigaciones realizadas por distintas universidades del mundo:

  1. Mantenerse sin alimento. La recomendación es no esperar más de 30 minutos sin consumir proteínas, carbohidratos o líquidos, para que el cuerpo comience a reponer el glucógeno de los músculos, para que pueden crecer y recuperarse del entrenamiento. Si en este tiempo no se consume nada, el cuerpo comienza a generar cortisol y detona la acumulación de grasa y la atrofia muscular
  2. Comer chocolate. Es un error comer chocolate después de un ejercicio intenso, porque su grasa, en lugar de contribuir a la recuperación del músculo tras el entrenamiento, puede provocar una digestión más lenta y estreñimiento.
  3. Tomar bebidas energéticas. Es necesario aclarar que no es lo mismo consumir bebidas energéticas que deportivas. La diferencia es que las primeras no están recomendadas para aumentar el rendimiento deportivo porque no hidratan. Las bebidas energéticas contienen cafeína, ginseng, taurina, entre otros estimulantes que en altas dosis causan nerviosismo, ansiedad y hasta problemas cardiacos. Las bebidas energizantes prometen una dosis extra de energía pero pueden tener consecuencias muy negativas en el organismo en caso de que se abuse de su consumo.
  4. Desvelarse. Es fundamental tener un buen descanso a la noche, entre siete y ocho horas, esto ayuda a recuperar la energía gastada en el ejercicio. Además, favorece la producción de la hormona del crecimiento la cual permite la reparación de los músculos. Cuando no se duerme lo suficiente las reservas de energía y nutrientes no se recuperan, los dolores musculares y la fatiga extrema se acentúan.
  5. Bañarse inmediatamente. Después del ejercicio, el cuerpo alcanza una temperatura de 38 a 39.5°C. Cuando se expone a un ambiente frío de manera brusca, hay una descompensación que puede provocar problemas circulatorios y de presión arterial.

Por ello es recomendable esperar de 15 a 20 minutos luego del ejercicio antes de bañarse, a fin de que el cuerpo regrese a su temperatura normal. Además, es preferible optar un baño con agua tibia o caliente para relajar los músculos.

 

Fuente: salud180.com