Los múltiples beneficios de tomar agua

Es importante evitar el agua fría, ya que puede dificultar la digestión de los alimentos. El agua tibia, en cambio, sacia y contribuye a depurar el organismo, de esta manera es posible evitar los excesos en las comidas.

En los momentos en que se busca perder peso y se está intentando un esfuerzo en el control de calorías que se ingieren, para no sufrir la sensación de vacío y hambre, este puede ser un truco simple y muy eficaz.

Lo más adecuado es aumentar el consumo de vegetales frescos, frutas y, sobre todo agua. Pero no se trata de un momento en el día en que se debe ingerir agua, sino que lo más adecuado es ir bebiendo pequeños sorbos a lo largo de toda la jornada y evitar por ejemplo, dos o tres vasos seguidos. El estómago tiende a llenarse demasiado y no depura de igual modo al organismo.

Antes de las comidas

Beber un vaso de agua antes de cada comida resulta más beneficioso de lo que comúnmente se piensa. Una serie de investigaciones científicas concluyen con la revelación de que ingerir agua antes de cada comida ayuda a perder peso.

Aunque no permitirá perder peso por sí solo, se debe acompañar de una dieta adecuada, variada y equilibrada, además de procurar una vida activa ya que siempre es recomendable evitar el sedentarismo.

El plan central es beber un vaso de agua en ayunas por la mañana, otro antes de la comida central del día y el último antes de la cena. El resto del día se debe ir bebiendo pequeños sorbitos para evitar la deshidratación, pero los instantes clave son, sin duda, los momentos previos a las comidas. Esto además ayuda a estar saciado, ya que el estómago se siente más lleno y regula la sensación de hambre impidiendo, sobre todo, los excesos con las calorías. No provoca sensación de “hinchazón”, sino que “llena el espacio” del estómago y además estimula el funcionamiento renal para que sea posible depurar mejor el organismo.

Evitar el agua fría

El agua fría eleva demasiado el pH del organismo y lo descompensa, provocando alguna dificultad a la hora de digerir los alimentos, por lo cual se dificulta la misión gástrica. Es recomendable en los momentos posteriores al ejercicio, o tras un gran esfuerzo. Porque hidrata de forma rápida y baja la temperatura del cuerpo. Pero no para bajar de peso.

En cambio, beber agua a temperatura ambiente e incluso tibia, antes de las comidas o en ayunas es adecuado porque:

  • Actúa como un buen diurético y facilita la depuración de toxinas.
  • Mejora las digestiones y permite cuidar los intestinos.
  • Optimiza la mayoría de los procesos enzimáticos del organismo ya que se procesan mejor y los intestinos absorben mejor los nutrientes.
  • Permite digerir y depurar las grasas, algo esencial para favorecer la pérdida de  peso.

Es bien sabido que beber agua es saludable y necesaria para el organismo. No obstante, en ocasiones cuesta hacerse el hábito, en especial sin tener sed. Pero como el organismo necesita estar hidratado, es indispensable y fundamental cuidar la ingesta de agua, principalmente en adultos mayores y niños, para un adecuado equilibrio interno.

Fuente: mejorconsalud.com