Piel radiante: una reacción química natural

¿Qué son el colágeno, los aminoácidos esenciales, el caroteno y los antioxidantes? Descubrí los elementos químicos que se encuentran en la naturaleza y que son los responsables de la belleza y salud de la piel.

Las reacciones químicas no se producen solo en el laboratorio. El organismo es un gran complejo de reacciones biológicas que determinan la salud y vitalidad de todo el cuerpo. Y también en su aspecto, sobre todo para lo que queda más a la vista: la piel.

Para poder definir cuáles son estos elementos esenciales que definen la naturaleza del tejido epidérmico, es necesario aprender cuáles son y qué determina cada uno. Ya que no solo contribuyen a la salud de la piel, sino que también influyen en el tejido de los órganos internos.

Los principales elementos que en conjunto realzan la belleza natural y la salud de la piel, son el colágeno, los aminoácidos y los antioxidantes. Y aquel que influye en la pigmentación es el caroteno, un elemento que en la naturaleza se encarga de dar color a los tejidos.

Cada uno de ellos tiene una función específica, ¡descubrilas!

Colágeno:

Es nada más ni nada menos que el soporte estructural del organismo. Una proteína que fomenta la elasticidad y firmeza del sistema tisular de la piel. Las personas, desde el nacimiento y hasta alcanzar la plena juventud, acumulan sus más elevados índices de colágeno en sus tejidos, de lo que se deriva el normal aspecto exterior de los menores de 30 años sin presencia de arrugas o pliegues en la piel.

También se constituye como una sustancia reparadora de la mayoría de los tejidos del cuerpo. Una carencia de colágeno suele implicar en el organismo: debilidad, astenia, fatiga, dolor leve de articulaciones y una degradación del estado general de la persona.

Por esto, se considera de mayor importancia el consumo de colágeno a partir de los 30 años. Ya que entonces es cuando comienza una disminución de la síntesis endógena que el cuerpo hace de esta proteína y comienza una reducción sostenida, basada en la disminución de la capacidad de las células especializadas en sintetizar colágeno. Y es por esto que en personas mayores a esa edad comienzan a identificarse síntomas como disminución de la elasticidad y la firmeza de la piel, aparición de estrías, arrugas y áreas de flacidez, fragilidad de los capilares sanguíneos, dolores musculares característicos de la fibromialgia, dolores articulares propios de la artrosis, entre los más visibles.

Aunque una dieta abundante en esta proteína podría no hacer necesaria su suplementación, el problema es que buena parte del colágeno que se ingiere no genera los efectos deseados con la misma eficiencia.

Aminoácidos:

Los aminoácidos son compuestos orgánicos que se combinan para formar proteínas. Éstos junto con las proteínas son los pilares fundamentales de la vida.

El cuerpo humano utiliza aminoácidos para producir proteínas con el fin de ayudar al cuerpo a: descomponer los alimentos, crecer, reparar tejidos corporales, entre muchas otras funciones corporales. Y también puede usar los aminoácidos como una fuente de energía.

Pero los aminoácidos esenciales no los puede producir el cuerpo. En consecuencia, deben provenir de los alimentos.

Caroteno:

Los carotenoides son pigmentos que aportan los colores amarillo y rojo característicos de muchas frutas y hortalizas. Se encuentran en el interior de las células vegetales y actúan como antioxidantes naturales para el organismo humano.

Dentro del grupo de los carotenos, encontramos subgrupos. Entre ellos se encuentran los betacarotenos y licopenos. ¿Por qué son importantes? Porque desempeñan un papel importantísimo en la nutrición humana, puesto que es el precursor de la vitamina A. Esta vitamina es esencial para el correcto funcionamiento de la visión, especialmente la visión nocturna, el fortalecimiento del sistema inmunológico y para  la reparación de los tejidos del organismo (piel, mucosas, uñas, cabello, esmalte de dientes…). Además favorece el bronceado de la piel y la protege frente a la propagación de los radicales libres (que dañan la piel). Y afortunadamente, es el carotenoide que la naturaleza ofrece en mayor cantidad.

Su ingesta además de contribuir a la pigmentación de la piel, contribuye a la prevención y tratamiento de muchas enfermedades como el cáncer, las cardiopatías, articulares, de piel e incluso del sistema nervioso. De la misma manera que una ingesta controlada podría reducir los signos del envejecimiento de la piel.

Antioxidantes

La vejez es un proceso de oxidación celular, natural y progresivo, sin embargo es posible retrasar sus efectos o signos más evidentes a través del consumo de antioxidantes. Éstos retardan la oxidación celular y, con ello, atenúan los estragos de la vejez y prolongan la expectativa de vida.

Los antioxidantes son compuestos químicos que el cuerpo humano utiliza para eliminar radicales libres. Que son sustancias químicas que introducen oxígeno en las células y producen la oxidación de sus diferentes partes, alteraciones en el ADN y cambios diversos que aceleran el deterioro del organismo.

Su ingesta es recomendable pero no sólo para contrarrestar el paso del tiempo, sino también por sus beneficios como barrera contra el desgaste que producen el estrés, las rutinas de vida poco saludables e incluso una mala alimentación.

Por todo esto, a la hora de pensar en la salud y belleza de la piel, es necesario también considerar los efectos que acarrean para todo el organismo. El uso de suplementos que aporten estas proteínas hidrolizadas  (la hidrólisis produce la fragmentación del colágeno, dando pequeñas estructuras que facilitan su asimilación), como nuestra LÍNEA GENEO, puede ser una excelente opción para todas las personas, desde jóvenes hasta ancianos, debido a que protegen nuestro organismo de manera integral.

Fuentes: medlineplus.gov; cabesan.es; uv.mx; colageno.org.es